Virus Respiratrio Sincicial (VRS)

 


ETIOLOGÍA

El virus respiratorio sincicial (VRS) es una causa frecuente de infección respiratoria aguda en pacientes de todas las edades. El VRS pertenece a la familia Paramyxoviridae, género Pneumovirus.

 

El virus es altamente contagioso. Se transmite a través de las secreciones respiratorias y debido a que el virus puede permanecer hasta horas en el ambiente, también se trasmite por las manos y objetos que han estado en contacto con el paciente infectado. Se ha determinado que a la edad de 3 años casi el 100 % de los niños ha tenido infección por VRS.

 

El virus está presente en la comunidad durante todo el año pero se presenta típicamente en brotes durante el otoño e invierno, con baja incidencia en primavera-verano. No está claro el porqué de los brotes en otoño-invierno, pero se cree que la mayor aglomeración de personas en lugares cerrados, su permanencia por mayor tiempo en espacios interiores y la falta de ventilación, proveen las condiciones ambientales para favorecer la transmisión entre personas.

 

La infección es autolimitada (la controla el propio organismo del paciente mediante desarrollo de anticuerpos y otras defensas específicas); sin embargo la inmunidad no es completa, por lo que la reinfección es frecuente en niños mayores y adultos.

 

PERIODO DE INCUBACIÓN

El periodo de incubación tiene un rango de 2 a 8 días, siendo lo más frecuente entre 4 y 6 días.

 

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

Los más afectados son los niños menores de 2 años por las carácterísticas anatómicas de una vía aérea más pequeña.

 

En los recién nacidos, particularmente los prematuros, presentan escasos síntomas respiratorios, sino más bien síntomas generales: decaimiento, irritabilidad, rechazo de la alimentación, acompañado a veces de episodios de apnea.

 

En los lactantes causa: bronquitis obstructiva, neumonía intersticial (neumonitis), bronconeumonía (neumonía multifocal), bronquiolitis (obstrucción de vía aérea pequeña con hiperinsuflación pulmonar).

 

En los casos más serios y en niños con enfermedad pulmonar crónica o cardiopatías congénitas, frecuentemente se requiere hospitalización debido a insuficiencia respiratoria.

 

 

 

En los niños mayores y en adultos, por lo general produce síntomas respiratorios de vía aérea alta como: Rinitis, faringitis, otitis, sinusitis, tranqueobronquitis.

 

En personas de tercera edad puede producir: bronquitis, neumonitis, neumonía.

 

EXÁMENES DE DIAGNÓSTICO

La confirmación del diagnóstico se realiza principalmente a través de un examen de inmunofluorescencia directa (IFD), la cual se efectúa obteniendo una muestra de aspirado nasofaringeo. Su sensibilidad (poder de detección) varía entre 80 - 90 %. También se usa el examen de Testpack, con buena sensibilidad.

 

TRATAMIENTO

En la mayoría, el tratamiento consiste solo de medidas generales como reposo, buena hidratación, antipiréticos y broncodilatadores si es necesario.

 

En la mayoría de los niños previamente sanos, no requieren hospitalización y en aquellos que si lo requieren, se les mantiene la hidratación, aporte de oxígeno y broncodilatadores, mejorando dentro de los primeros 5 días. Se debe tener especial cuidado en los niños con alguna enfermedad crónica de base.

 

En algunos niños (principalmente los más pequeños) que presenten bronquiolitis, pueden quedar con una hiperreactividad bronquial post VRS. Estos niños mantienen cuadros de Síndrome Bronquial Obstructivo recurrente (tipo asma) por algunos meses posteriores a la infección viral.

 

El uso de Ribavirina (antiviral) es controvertido. Su alto costo, potencial efecto tóxico en el personal de salud a cargo y eficacia variable, hace que su uso sea excepcional para aquellos casos más extremos con riesgo de muerte.

 

La inmunoglobulina endovenosa, con altos títulos de anticuerpos anti VRS, dentro de las primeras 24 horas, se ha comprobado que reduce la excreción viral y el requerimiento de oxígeno.

 

El uso de corticoides no se considera eficaz, por lo que no están indicados. Tampoco sirven los antibióticos, a no ser que exista una sobre infección bacteriana.

 

MEDIDAS PREVENTIVAS

La prevención en el hogar, salas cunas y jardines infantiles es esencial, y consta principalmente del lavado frecuente de manos, evitar la exposición con otros niños o adultos enfermos y el compartir juguetes u otros objetos que han sido contaminados por otros enfermos.

 

 

 

Los anticuerpos monoclonales de uso intramuscular (Palivizumab) han demostrado ser un tratamiento preventivo eficaz en los pacientes de alto riesgo (recién nacidos prematuros o menores de 2 años con enfermedad pulmonar crónica) pero tiene un muy alto costo.

 

No hay aún vacuna registrada para VRS; se encuentran en desarrollo vacunas de subunidades virales. 

 

 

Páginas de interés
 
http://is.gd/WMCzap
 

 
 

Referencias: AAP (American Academy of Pediatrics); RED BOOK 2006

 

 

Dr. Diego Aldunate

Pediatra Bronco Pulmonar

Clínica Servet