¿Qué es un medidor de flujo máximo?

 

 


Un medidor de flujo máximo para el asma es como un termómetro para la fiebre. Es un implemento que ayuda a vigilar lo que pasa dentro del cuerpo. En algunos casos cuando no se siente bien, puede sentirse "acalorado" o "afiebrado," pero cuando se tome la temperatura con un termómetro, es normal. Con el asma, a veces puede sentirse respirando bien, pero cuando se mide con un medidor de flujo máximo, su función pulmonar se ve ligeramente disminuida. Un medidor de flujo máximo puede ayudarle a determinar cambios en las vías respiratorias y así, mejorar el control del asma.


Uso de un medidor de flujo máximo

El medidor de flujo máximo es un dispositivo simple, portátil y económico que mide el flujo de aire, o el índice de flujo expiratorio máximo (peak expiratory flow rate, PEFR). Algunos parecen una pequeña chicharra. Los asmáticos soplan, rápidamente y con fuerza, y la medición resultante indica el grado de apertura de las vías respiratorias, o el grado de dificultad al respirar. Si se usa correctamente, un medidor de flujo máximo puede ser un instrumento valioso para controlar el asma. Puede usarse como implemento para:


determinar la gravedad del asma; 

revisar su respuesta al tratamiento durante un episodio agudo de asma; 

vigilar el progreso en el tratamiento del asma crónica y proporcionar información objetiva para todo ajuste posible en la terapia; 

detectar el empeoramiento de la función pulmonar y evitar así posibles ataques de asma, interviniendo tempranamente; 

y diagnosticar el asma inducida por el ejercicio. 

Una de las más importantes funciones del medidor de flujo máximo es ayudarle a usted y a su especialista en alergias a evaluar la gravedad del asma. Las lecturas de flujo máximo bajan antes de que se noten otros síntomas de asma. Las disminuciones en el flujo máximo pueden indicar que se necesita ajustar la terapia, añadiendo un medicamento o efectuando otros cambios en su plan de tratamiento. Cuanto antes se detecte una señal de advertencia, más pronto puede tratar de resolverse el problema. Muchos pacientes con asma han establecido un plan con su especialista en alergias así es que saben cuál medicamento añadir si su flujo máximo baja de un cierto nivel.


Los medidores de flujo máximo se pueden comprar sin receta, pero deben usarse con la recomendación de su especialista en alergias, quien puede demostrarle la técnica correcta para usarlo. Su especialista en alergias u otro empleado de atención médica puede darle instrucciones sobre cómo y cuándo anotar las mediciones de flujo máximo en una tabla y qué hacer si éstas bajan de un cierto nivel. Los pacientes deben traer sus medidores de flujo máximo a la oficina del médico para revisar la precisión de la unidad así como para comprobar su uso correcto.


Medición del asma

El asma generalmente empeora en la noche, aunque algunos pacientes duermen toda la noche sin percatarse de niveles de flujo máximo más bajos. Al dormir, hay una disminución de la cantidad de oxígeno en la sangre. En los asmáticos, esta caída del oxígeno puede ocurrir más a menudo y durar más. Resulta útil contar con un medidor de flujo máximo para vigilar la gravedad del asma en la noche. No es necesario despertarse en la noche para usar el medidor; basta con comparar la lectura de la mañana con la de la noche anterior para determinar el grado de asma nocturna. Una reducción del 15% o más de la medición nocturna anterior puede indicar asma nocturna, la cual puede tratar junto con su especialista en alergias.


El uso de un dispositivo para vigilar el flujo máximo regularmente ha demostrado que ayuda a los pacientes a tener una idea más clara de cómo funcionan sus pulmones. Sin mediciones objetivas, es difícil determinar cuáles "factores desencadenantes" hacen empeorar la función pulmonar. Para identificar los factores desencadenantes del asma, se pueden anotar las mediciones del medidor de flujo máximo antes y después de exponerse a los alérgenos como los ácaros del polvo, irritantes como el humo de cigarrillos, el ejercicio u otros sucesos que puedan desencadenar el asma. Las mediciones de flujo máximo durante diferentes temporadas del año pueden ayudar a identificar los problemas que pueden causar el polen o el aire frío y seco. Los beneficios de los medidores de flujo máximo usados correctamente valen la pena la consideración de todo asmático, especialmente si el asma ha sido difícil de controlar.


Cómo usar un medidor de flujo máximo

Hay varios pasos para el uso correcto de un medidor de flujo máximo. Debe soplar fuerte en el medidor para obtener la mejor medición posible, y repetir este intento tres veces. Anote el mejor de los tres intentos. Las tres mediciones deben ser aproximadamente iguales para demostrar que se hizo un buen esfuerzo todas las veces. Esto es especialmente importante cuando los padres evalúan el asma de su hijo.


Siga estos pasos generales al usar un medidor de flujo máximo:


Asegúrese de que el dispositivo indique cero o que esté a nivel básico. 

Póngase de pie (a menos que tenga un impedimento físico). 

Inhale profundamente todo lo posible. 

Colóquese el medidor en la boca y cierre los labios alrededor de la boquilla. 

Sople lo más fuerte y rápido que pueda (uno o dos segundos). 

No tosa ni deje que la lengua bloquee la boquilla. 

Anote el valor obtenido. 

Repita el proceso dos veces más y anote el mayor de los tres número en su tabla. 

También es útil anotar las mediciones antes y después de usar broncodilatadores inhalados. Pueden usarse dos símbolos diferentes, como "X" y "O," para marcar las mediciones en la mañana y en la noche. Su especialista en alergias puede recopilar mucha información revisando estas lecturas. Esto también le ayudará a percatarse mejor de su función pulmonar.


Mantenga una tabla de lecturas de flujo máximo, anotando cada día en una columna, para mostrar cómo están sus síntomas de asma. A menudo se incluyen con los dispositivos los gráficos para seguir las mediciones de flujo máximo y pueden fotocopiarse para uso regular.


Los medidores de flujo máximo necesitan algo de cuidado, así es que asegúrese de seguir las instrucciones de limpieza incluidas con cada unidad. Esto ayudará a asegurar la precisión.


Establecimiento de su mejor lectura personal

Si bien su flujo máximo "normal" previsto se determina según estatura, edad y sexo, es preferible medir el control del asma comparando anotaciones de flujo máximo diario con su mejor lectura personal. Esta se define como la medición más alta que pueda lograr en medio de un buen día, después de usar su broncodilatador inhalado.


Su especialista en alergias puede ayudarle a determinar su mejor lectura personal utilizando tratamiento para normalizar su función pulmonar y luego midiendo exactamente la función pulmonar con una máquina de medición del consultorio llamada espirómetro. Los valores de función pulmonar pueden compararse entonces con su propio dispositivo de flujo máximo para fijar sus metas personales de control del asma. En los niños, las metas de flujo máximo no deben disminuir con el tiempo, sino que deben regularse hacia arriba anualmente para reflejar su crecimiento.


Sistema de semáforo

Una vez que usted y su especialista en alergias hayan establecido su óptimo flujo máximo personal, usted debe esforzarse por mantener los valores dentro del 80% de esta cifra para sentirse lo mejor posible. El siguiente sistema de semáforo puede servirle como guía fácil:


Zona verde: Índice de flujo expiratorio máximo (Peak expiratory flow rate, PEFR) 80-100% del nivel óptimo personal. Todos los sistemas "funcionan". Está relativamente sin síntomas y puede mantener su programa actual de control del asma. Si está con un medicamento continuo y su flujo máximo está constantemente en la zona verde con mínima variación, su médico puede considerar disminuir gradualmente su medicamento diario.


Zona amarilla: PEFR 50-80% del nivel óptimo personal. "Precaución", pues empeora el asma. Corresponde aumentar temporalmente el medicamento contra el asma. Si está tomando medicamentos crónicos, es probable que se deba aumentar la terapia de mantenimiento. Acuda a su médico para regular la terapia.


Zona roja: PEFR bajo el 50% del nivel óptimo personal. "Peligro", su control del asma y programa de tratamiento no puede controlar sus síntomas. Use su broncodilatador inhalado. Si las lecturas de flujo máximo no vuelven al menos a la zona amarilla, acuda a su especialista en alergias, quien la ayudará a emplear una terapia agresiva. La terapia de mantenimiento tendrá que aumentarse.


Estas zonas de semáforo son pautas amplias diseñadas para simplificar el control del asma. El control exitoso del asma depende de una cooperación entre el paciente y el médico. Esta comunicación abierta e intercambio de información puede mejorar con el monitoreo y la información del flujo máximo. Su médico puede usar estos datos para diseñar y ajustar su terapia para controlar el asma óptimamente.


Su especialista en alergias o inmunólogo puede proporcionarle más información acerca de los medidores de flujo máximo.


Vea un video en:   http://www.youtube.com/watch?v=dPDHsReZfQ0